Yo puedo hacer lo que quiera. Y si quiero abrir mis alas y
volar, lo voy a hacer. Solo tengo que querer. Hace un año estaba empezando mis
clases en UNIACC, feliz y emocionada. Las cosas eran distintas. Y fueron
cambiando a lo largo del año, me arrepiento de hartas cosas y me gustaría
haberlas hecho diferente porque tengo claro que hoy todo sería… diferente.
Ni mejor ni peor, solo diferente. Y me gustaría que fuesen así las cosas.
Tengo un remezón y una mezcla de emociones difíciles de explicar.
Un día tienes tu vida lista, y te proyectas, pero al día
siguiente, paaaf! Pasa algo y te cambia todos los planes. Me cargan hoy los
planes. De toda índole. Hay que aceptar que él para siempre no existe, pocas
veces el amor dura más allá de unos meses, años. La gente te ama, pero es mejor
cuando te aman por lo que eres y no por lo que tienes o ellos piensan que
tienes. Cometemos errores y a veces no aprendemos y debemos repetirlos.
El corazón
se rompe y puta que duele cuando pasa. Pero siempre hay que salir adelante.
Abrir las alas y volar.
No sé donde estaré escribiendo esta misma entrada en un año
más. Quien sabe si mis alas se abrieron y cruzaron océanos, o si me mude a la
capital, o simplemente me quede aquí, viendo el sur crecer
No hay comentarios:
Publicar un comentario