Puedo decir tantas cosas pero aún tengo el sabor amargo del
alcohol en mi interior, siento aún el cigarro como si estuviese siendo fumado
adentro de mi boca, la verdad fue una buena noche. Pude olvidar tantas cosas,
reír por otras tantas, recordar el pasado, y todas las cosas que hemos vivido
juntos. Ellos siguen iguales, y se los agradezco, jamás he conocido gente como
ellos, y sé que los años no pasan cuando nos volvemos a encontrar. Seguimos
siendo los mismos que cuando estábamos en el colegio y eso es lo genial.
Podemos conocer nuevas personas, tener nuevos amigos, pero si dejamos eso, y
nos miramos a la cara en alguna junta, las cosas siguen en su curso normal.
Se ponen jugosos con alcohol, pesotes y jotes, nosotras los
miramos, nos molestamos un poco, pero qué más podemos hacer, si así los
queremos y así los hemos acostumbrados a ser.
Me alegra tanto que todo siga igual… Extrañaba a esto.
Santiago por ti voy ahora.
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