Esta que encontré cuando me encontré a mí, cuando miré hacia mi interior y descubrí ahí lo que antes no quería ver.
Y es que me enamoré, como otras pocas veces lo hice años atrás,
pero esta vez,
amé sin importar su rostro, su voz, su locura y defectos,
amé precisamente con esa misma locura y libertad,
libertad de amar sin importar el género o cuerpo,
libertad que me dio para entender
que amarla en su grandeza
era ganar en la admiración que tanto buscaba en el amor…
No hay comentarios:
Publicar un comentario